Cuando alguien quiere algo en esta vida debe esforzarse y, sobretodo, moverse. Es una enseñanza que aprendemos desde que somos niños: si no lloramos es muy probable que nos quedemos sin comer. Primero a gatas, luego con torpes pasos donde ponemos a prueba nuestro sentido del equilibrio, comenzamos a explorar nuestro entorno. Estas primeras incursiones en el mundo no sólo son recomendables sino también muy necesarias para que seamos menos dependientes.
¿Para qué tanta prisa por andar si cuando somos mayores nos quedamos sentados en el sillón esperando que la oportunidad de nuestras vidas llame a la puerta o un correo electrónico nos traiga la llave maestra del paraíso? Esa actitud es un craso error, especialmente si lo que más ansiamos es estudiar en otro país. ¿De verdad crees que podrás conseguir una beca y sobrevivir en el extranjero si anteriormente no te empapas de las oportunidades que te ofrece el destino soñado?
Como muy bien apuntaba Mercedes González, esta actitud pasiva y poco formada puede hacer que nos encontremos con sorpresas desagradables al llegar a nuestro destino, si es que al final conseguimos una plaza en el extranjero. Por eso, lo más recomendable es informarse lo máximo posible sobre las perspectivas académicas que más se ajusten a nuestro perfil. ¿Por dónde empezar? Las mejores herramientas para hacerlo son las oficinas de relaciones internacionales de las universidades, las embajadas y consulados del país al que nos gustaría trasladarnos o la institución académica de destino, por poner algunos ejemplos.
¿Pero por qué no usar Internet como una buena herramienta de información? En un solo movimiento de ratón tenemos ante nosotros todo un mundo de posibilidades. Y aunque es complicado no perderse en ese maremágnum, siempre es aconsejable dejarse llevar por la corriente. Muchas veces en la búsqueda de una beca nos encontramos con cosas sorprendentes o descubrimos oportunidades de las que nunca habíamos oído hablar.
Aquellos que vagan por la red pidiendo que les envíen toda la información a su e-mail, los que lamentan su suerte pero no hacen nada por cambiar su destino, están malgastando su tiempo. Existen tantas opciones y para tantos candidatos que es imposible que los convocantes les contesten uno por uno con información a su medida.
Por eso es necesario moverse. Ya sea llamando a la puerta de organizaciones que nos ofrezcan una beca o buceando en portales como Universia, que pueden ser un buen punto de partida para esa aventura internacional.
Como bien decía un anuncio de una campaña de publicidad: “O te mueves o caducas“. ¿Prefieres quedarte a esperar o ser uno de los que cambian la Historia de la humanidad? En tus manos está constatar que el movimiento se demuestra andando.
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01 de Febrero de 2008 - 23:19
Me parece una nota muy pesimista