Inglaterra: un mundo de oportunidades

cerberoDavid Nuñez
septiembre 1, 2009
COMENTARIOS

Rodrigo Carrasco Gaubert, ingeniero comercial de la U. Diego Portales, quien cursó un Máster en Economía en la Universidad de ESSEX (Inglaterra), gracias a una beca Presidente de la República, cuenta su experiencia.

Para este ex-portaliano, de 37 años, la vida laboral comenzó saliendo de la universidad el año 94, cuando entró a trabajar al Ministerio de Planificación (Mideplan). Doce meses después, el mismo organismo empleador le otorga una beca para irse a estudiar a Valdivia, donde cursa un Máster en Economía Regional en la Universidad Austral de Chile. Una vez terminado, vuelve a Santiago, donde sigue trabajando en Mideplan con aún más ganas de seguir perfeccionándose.

Ese mismo ímpetu lo hizo postular a la beca Presidente de la República, con el objeto de hacer un doctorado. Debido a su excelente currículum y a las buenas notas logradas en el Máster cursado en Valdivia se ganó el ansiado premio. Desde un principio su primera opción fue Inglaterra, ya que los postgrados no eran tan largos, además confiesa que las condiciones para entrar eran más fáciles.

Su experiencia

A la hora de hacer un resumen de su vida en el Reino Unido señala que fue muy buena e interesante, aunque también difícil. “Me fui casado y con una hija, que en ese entonces tenía dos años y medio. Mi vida era clases, estudios y casa. No podía hacer mucho más, ya que tenía una restricción económica. Viajé con la beca, un poco más de plata que me conseguí y la verdad es que el dinero me alcanzaba justo para vivir”, afirma.

Mientras la mayoría de sus compañeros solteros vivían y almorzaban en la misma universidad con todas las facilidades que eso implicaba. Rodrigo tenía que arrendar una casa en la ciudad y pagar distintas cuentas. Confiesa que ” era como llevar la misma vida de acá, pero en un país con otro idioma. En cuanto a la adaptación, lo que más me costaba era el tema de mi señora, quien tenía una vida bastante complicada. A nuestra hija la mandábamos medio día al jardín, ya que no nos alcanzaba para más”.

Para todos los gustos

Rodrigo se llevó una grata sorpresa al comprobar la diversidad de razas que existían en su universidad. No podía creer que del total de sus compañeros de máster, sólo el 5 % era inglés, mientras que el resto era de diferentes partes del mundo, como: asiáticos, europeos, africanos y latinoamericanos.  “El ambiente en Inglaterra es muy cosmopolita. Hice bastante contactos, pero al final terminé entablando relaciones con los latinoamericanos, creo que por el tema cultural. Nunca me sentí rechazado por ser latino, al contrario, la experiencia que tuve con ingleses fue súper buena. “.

Si tiene que resumir en pocas palabras la carga académica con el que se encontró en ESSEX señala que “era muy exigente y te das cuenta de eso a la vuelta. A mí, por ejemplo, se me abrió un campo profesional insospechado. Claramente me otorgó muchas más perspectivas como para analizar las cosas. Eso me sirvió cuando volví de la beca a mi trabajo como empleado y ahora también que soy independiente. Siento que esa experiencia me sigue marcando y que a veces marca una diferencia con otras personas”.

El regreso

Una vez de vuelta en Chile, regresa a Mideplan donde estuvo ocho meses. Luego emigró a trabajar a la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) el 2001. Afirma que este cambio laboral fue un ejemplo concreto que gracias a un Máster se pueden obtener mejores trabajos y sueldos.

Destaca que en Cochilco le apreciaron su postgrado, ya que su jefe se había ido en sus mismas condiciones a Inglaterra a estudiar. “Él lo valoró, cosa que no siempre pasa en las empresas. Uno tiene la exigencia que no te puede ir mal, estás fuera de tu país, sin tu familia, hay que dedicarse sólo a estudiar, ya que estás becado”.

Comentarios