Una estancia de movilidad en un kibutz en Israel

Isabel RojoIsabel Rojo
junio 12, 2009
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Casi todo mundo cree que los kibutz son sólo para judíos, pero esto ya no es así.

Estos programas iniciaron antes de que se creara el estado de Israel y eran sólo para inmigrantes judíos que llegaban a establecerse en el lugar para, de esta forma, asegurar el crecimiento y el desarrollo de su comunidad. Actualmente están abiertos a todos sin importar el credo y la nacionalidad y ofrecen a los jóvenes estudiantes de todo el mundo la oportunidad de vivir una experiencia de voluntariado basada en el apoyo mutuo.

Israel es un país que desde su creación en 1948 se ha mantenido en la mira internacional. Es un lugar histórica y culturalmente rico, pero al mismo tiempo desconocido y rodeado de muchos mitos. La oferta académica y cultural de Israel es variada pero poco conocida, por lo que se vuelve un lugar atractivo para quienes desean desarrollarse en un entorno diferente, multicultural, que ofrece una perspectiva enriquecedora al estudiante.

Además de ofrecer estudios académicos como maestrías y doctorados en temas desde filosofía hasta agricultura, Israel ha abierto sus puertas a diversos programas de voluntariado, entre los cuales se encuentran los kibutz, pequeñas comunidades basadas en una idea socialista de comunidad que tienen como fin el desarrollo, incentivan la preparación y la formación integral mediante la impartición de estudios prácticos específicos que van enfocados al bien común.

El trabajo que ofertan los kibutz a los voluntarios va en tres vertientes: agrícola, turístico y de servicios (trabajo en la cocina, en la lavandería, en el cuidado y educación de niños, etc.). Los programas tienen una duración de 3 meses y se pueden renovar; los voluntarios reciben hospedaje, comida y una pequeña compensación económica; se trabaja 8 horas diarias durante 6 días, la semana laboral comienza en domingo y termina el viernes por la tarde.

Los kibutz suelen tener un ambiente cálido e incluyente, donde se invita a los voluntarios a sumarse a todas las festividades, así como a hacer uso de las instalaciones como si fueran un miembro permanente dentro de la comunidad. Además, una vez al mes se organiza un viaje turístico para que puedan conocer el país y sentirse inmersos dentro de la cultura.

Si estás interesado en realizar un programa de este tipo debes acudir a la embajada de Israel en tu país donde recibirás los datos de contacto e información para inscribirte, así como las diferentes ofertas disponibles según tus intereses.

A diferencia de otros programas de movilidad, participar en un kibutz te brinda una enseñanza de vida donde se refuerzan los valores de unión, igualdad y amistad, ya que el beneficio propio depende del trabajo realizado con los demás. Adicionalmente es una oportunidad para conocer, a través de la experiencia, los diferentes enfoques alrededor de los conflictos armados e ideológicos.

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